Zentangle dirigido a empresas.

Tradicionalmente, se entendía que el salario era la fuente de motivación fundamental para los empleados. Sin embargo, se ha demostrado empíricamente que, si bien los ingresos son prioritarios para cualquier persona, no es la única variable que influye, ni la más importante. 

Actualmente, la motivación de los trabajadores es uno de los retos más complejos a los que se enfrenta un gestor de equipos de trabajo, ya que los factores personales, psicológicos, relacionales, y sociales entran en juego.

La satisfacción se explica por factores intrínsecos o “de motivación”, como la relación empleado-trabajo, el reconocimiento, el trabajo estimulante y la responsabilidad, que son factores de nivel superior, ayudando a aumentar la satisfacción del individuo, pero que tienen poco efecto sobre la insatisfacción.

La motivación es un mecanismo cognitivo, que se da en nuestra mente, un proceso psicológico.

La realización adecuada de una tarea en el ámbito laboral depende de cinco factores: capacidades, conocimientos, motivación, resistencia a la frustración y actitud positiva. Todos ellos son importantes, si bien la motivación es claramente un factor que influye en todos los demás. El trabajador motivado buscará aumentar su capacidad y conocimientos, mantendrá el ánimo frente a las dificultades y tendrá una buena actitud ante el entorno que le rodea, tratando siempre de sumar y contribuir.

En esa motivación, el Zentangle como actividad puede suponer una variable de gran valor. Por una parte, va a ayudar a aumentar y mejorar la concentración, la creatividad, la autoestima y la confianza en uno mismo y, por otra, va a contribuir a crear lazos entre su grupo de empleados, contribuyendo a crear un clima de pertenencia a grupo y de factores de cohesión, lo que repercutirá en un mejor ambiente laboral y en la satisfacción personal de las personas que trabajan en la empresa.

Los talleres regulares de Zentangle logran grandes beneficios en situaciones de estrés y ansiedad, como herramienta creativa de meditación y relajación. Como otras actividades creativas, al realizar con las propias manos un acto de creación, se fortalece la capacidad para resolver problemas y encontrar soluciones “fuera de la caja”.